Aquel día en el cumpleaños del primo al que fuimos dije mil veces
"no, no se coge al bebé" a todo aquel que me lo pedía... 3 meses y poco, una fiesta, niños y niñas corriendo, riendo, con ruido, con gente extraña... ¿en serio creéis que un bebé de ese tiempo está cómodo pasando de mano en mano? Yo creo que no... y, de paso, yo tampoco.
Dije muchas muchas veces que no se cogía, que
no se tocaba, pero... y aquí está el gran pero... la abuela se empeñó, lo pidió muchas veces y las últimas no de buenas maneras, se lavó las manos y prometió que no se lo daba a nadie... Fui tonta, ¿sabéis? Muuuy tonta... pero no me gusta dar el espectáculo en casas ajenas con la familia política... Hasta que comprendí que proteger a mi hijo de cosas así no era un espectáculo, sino mi responsabilidad y obligación.
Y me diréis... ¿y
Elpapi? Él relajado jugando con los sobrinos, ajeno a lo que estaba pasando...